lunes, 9 de marzo de 2009

A un paso de la permanencia



Recreativo de Huelva 2-3 Real Valladolid


El Pucela mete la directa hacia la salvación

Partidazo del equipo blanquivioleta en el Nuevo Colombino de Huelva, a pesar de que acabó con nueve jugadores y pidiendo la hora a un árbitro que dio opciones al Recreativo con sus errores

El Real Valladolid dio este domingo un paso de gigante hacia la salvación en Huelva tras ganar por 2-3 en el Nuevo Colombino al Recreativo, en un partido de clara superioridad de los vallisoletanos, que a punto estuvieron de dejarse dos puntos en la recta final del partido al acabar con nueve jugadores sobre el campo y marcar el último gol (precedido de una clara falta sobre Justo Villar) el conjunto onubense en el minuto 87.

Pero nadie dijo que esto fuera fácil. Ganar fuera de casa sin sufrir es labor complicada. En esta jornada, sin ir más lejos, al Betis le igualó el Mallorca un 0-3 y el Racing vio como encajaba cinco goles tras tener dos ventajas en el marcador.

Y el Real Valladolid se está haciendo un experto en sufrir. Y en saber sufrir. Pero ni sabiendo sufrir se evita el sufrimiento, valga el juego de palabras. Porque en Huelva supo sufrir, pero el árbitro se lo puso muy difícil a los vallisoletanos.

Empecemos por el final. Minuto 65: el Real Valladolid gana por 1-3 y le está dando un baño al Recreativo, pero en una jugada sin trascendencia alguna en el centro del campo, en un envío alto a Goitom, el sueco extiende sus brazos para equilibrarse, sin intención alguna de golpear al defensa, pero el resultado es que impacta con la cara del central Lamas y el colegiado, en una decisión equivocada, rigurosa, excesiva a todas luces, expulsa con roja directa al delantero centro vallisoletano, que estaba cuajando su mejor partido con la camiseta del Pucela, con dos goles incluidos.

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En ese momento, el Recre da un paso adelante para intentar acortar distancias, pero el Real Valladolid maniobra bien en el centro del campo y con el despliegue físico impresionante de Sesma, solo en punta, se basta para tocar el balón en posesiones largas que impiden entrar al Recreativo en un dominio contundente, como el que tuvo, por ejemplo, siete días atrás el Valencia. El Real Valladolid había aprendido a "matar" el partido. Vamos, que el Recreativo estaba muerto, pero el árbitro le resucitó. ¿Cómo? Sencillo: en el minuto 87 concedió un gol al Recreativo que debió ser anulado por falta de libro sobre Justo Villar en la acción previa y un minuto después expulsó a Álvaro Rubio por doble amarilla.

Con 2-3 en el marcador y con tres minutos de descuento, no sufrir era imposible. ¡Y aquello se convirtió en una tortura! El Recreativo ponía en el área todo lo que le caía y en el minuto 90 Colunga envió un remate al palo y en el 92 Luis Prieto sacó a un metro de la raya un balón que era medio gol. Así, al borde del infarto, el árbitro pitó un final que fue agónico para los vallisoletanos.

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Acabemos por el principio. ¿Qué había pasado hasta la expulsión de Goitom? Pues que el Real Valladolid había jugado un gran partido, con tan solo un error en defensa que le había costado un gol.

El Pucela arrancó con un gran desparpajo y aprovechó el nerviosismo de la defensa del Recreativo para marcar el 0-1 en el minuto 7 y el 0-2 en el minuto 21. En un calco de lo que ocurriera la semana anterior en Mestalla, la valentía del Real Valladolid hacía extragos en la defensa del Recreativo y el resultado era un 0-2 a las primeras de cambio. Un fallo defensivo, con un penalti de Marcos a Aitor para impedir un remate que no era una ocasión manifiesta de gol, permitió al Recreativo meterse en el partido con la transformación de Colunga. La jugada arrancó con una clara falta a Borja cuando el Real Valladolid quería salir de su defensa, pero el colegiado aplicó una extraña ley de la ventaja a favor del Recreativo y el centro al área acabó con la clara pena máxima del capitán vallisoletano en el minuto 25.

La clave de la victoria también pudo estar en el minuto 41, cuando Colunga pilló a la contra a la zaga vallisoletana y entre Justo Villar, a media salida, y Baraja, bajo palos, impidieron el empate onubense justo antes del descanso.

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El arranque del Pucela en la segunda mitad, con Iñaki Bea en el campo por el lesionado García Calvo, fue de lo más brillante que ha firmado el equipo de Mendilibar esta temporada. Goitom marcó el 1-3 en el minuto 48 a pase de Pedro León (en una falta lateral) y por momentos el fútbol de toque del Real Valladolid, con Pedro León, Goitom y Sesma como estrellas (Haris, que jugó en la media punta, no brilló), y con Borja como dueño y señor del centro del campo, dejó en evidencia al Recreativo. El Pucela se gustó, se recreó en la suerte, trenzó jugadas mágicas, pero cuando estaba cerca del cielo, la puerta del infierno la entreabrió Clos Gómez con la expulsión de Goitom y la acabó de abrir el colegiado al conceder el gol ilegal del Camuña en el minuto 87 y mandar a la caseta a Álvaro Rubio en el 88.

Alegría, emoción, jugadas extraordinarias, polémica... ¿Qué más se le puede pedir a este Pucela?


Así pues, el real Valladolid está en la novena posición con 36 puntis, a 6 de la virtual permanencia (cifrada en 42) , a 11 del descenso y a solo 6 puntos de la UEFA.

Esta ha sido la actualización de hoy, con la llegada de la versión de Cuaresma y Semana Santa al blog, un pelín retrasada.

Un abrazo, no olvidéis dejar vuestro comentario y ¡¡¡AUPA PUCELA!!!

2 comentarios:

Marcos Valdespino dijo...

Victoria importantisima que nos deja muy cerca de la salvación, aunque tuvimos que sufrir un poquito al final del partido de ayer...


1 abrazo!!!

Semana Santa en Los Silos dijo...

Yo creo que es injusto culpar al árbitro, porque habrá momnetos en los que favorezca al Valladolid, si es que ya no los ha habido...

Un saludo.